Laura Gómez Regueiro, Logopeda

La lectura y escritura son actividades imprescindibles en nuestro día a día. Por lo que, su adquisición y dominio es un aspecto fundamental en el desarrollo del niño/a. Antes de comenzar el proceso de adquisición de la lectura y la escritura, los niños/as deben contar con una serie de habilidades previas.

Estas habilidades previas son una serie de capacidades básicas que los/as niños/as deben poseer para poder llevar a cabo el proceso de aprendizaje de la lectoescritura y que además previenen las dificultades que puedan surgir posteriormente. Estas habilidades deben adquirirse entre los 3 y los 6 años. Se distinguen tres tipos de requisitos previos fundamentales: factores cognitivos, factores lingüísticos y conciencia fonológica.

Los prerrequisitos cognitivos, mediados por distintas estructuras cerebrales, juegan un papel fundamental en el aprendizaje de la lectoescritura. Éstos son: la percepción sensorial, el razonamiento, la capacidad de abstracción, la orientación, memoria y atención entre otros. La estimulación a nivel cognitivo hasta aproximadamente los 7 años (debido a la plasticidad cerebral) sentará las bases de los aprendizajes posteriores.

Las destrezas lingüísticas también han de trabajarse adecuadamente antes del aprendizaje de la lectoescritura. Es necesario facilitar herramientas para que el niño/a pueda desarrollar un lenguaje correcto (tanto comprensivo como expresivo), puesto que el lenguaje escrito se basa en el lenguaje oral.

La enseñanza de habilidades de conciencia fonológica tiene un papel determinante en la adquisición de la lectoescritura puesto que facilita el aprendizaje inicial de la misma. Se debe trabajar entendiendo que ésta se desarrolla de manera progresiva durante los primeros años de vida (de 3 a 6 años). El desarrollo conjunto de tareas de conciencia fonológica (conciencia léxica, silábica y fonémica) y de enseñanza de la lectoescritura favorece de manera significativa estos aprendizajes. Además, la conciencia fonológica es un predictor del futuro rendimiento lector.

En base a estos prerrequisitos (factores cognitivos, lingüísticos y conciencia fonológica), existen una serie de signos de alerta en la etapa infantil que pueden indicar dificultades en la adquisición de la lectoescritura:

1- Dificultad para mantener la atención o concentrarse.

2-Alteraciones en la percepción y el reconocimiento corporal.

3- Complicaciones en el aprendizaje de conceptos espaciales y temporales.

4-Dificultades en el aprendizaje.

5- Dificultades para aprender rimas infantiles y para mantener un ritmo simple

6-Dificultades de discriminación auditiva.

7-Trastornos del lenguaje: dificultades en expresión verbal o adquisición de vocabulario e incluso retraso del lenguaje

8- Problemas articulatorios: Trastorno de los sonidos del Habla o dislalias.

Diversos estudios determinan que los/as niños/as no están preparados para iniciar el aprendizaje formal de la lectoescritura hasta los 6-7 años. Por eso es importante tener en cuenta todas las capacidades sobre las que podemos intervenir previamente. El desarrollo de estas habilidades en los primeros años de vida sentará las bases del aprendizaje posterior y puede prevenir la aparición de dificultades futuras.